En México, a lo largo de los años, se ha exterminado y criminalizado a quienes reivindican reformas sociales, y las desapariciones, los asesinatos, y la persecución ha sido amparada por los gobernantes, por los carteles del narcotráfico, las redes de pederastas, de prostitución, la jerarquía de la Iglesia Católica, y la corrupción institucionalizada.